Catorce Años Después, Mason Tuvo Que Elegir A Quién Llamar Su Padre-mdue

No podía competir con catorce años de ausencia convertidos en una historia bonita.

Tampoco quería hacerlo.

Así que llegué al estadio.

Mason estaba calentando cuando entré.

Levantó la cabeza, me vio y sonrió.

No fue una sonrisa grande.

Fue esa pequeña expresión que había tenido desde niño cuando necesitaba comprobar que yo seguía ahí.

Levanté la mano.

Él asintió.

Entonces vi a David.

Estaba unos lugares más arriba, vestido como alguien que había llegado desde otra vida.

No llevaba nada especial que demostrara quién era.

Solo estaba sentado, mirando a su hijo.

Por un instante sentí una mezcla de enojo y algo que no esperaba sentir.

Lástima.

David me vio.

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