PARTE 2: LA PREGUNTA QUE NADIE PUDO RESPONDER
Noah miró las medallas de Daniel y preguntó:
—Señor… si usted es nuestro papá, ¿por qué nunca quiso conocernos?
El silencio fue absoluto.
Daniel palideció.
—Kesha me dijo que ustedes nunca nacieron.
Lo miré fijamente.
—Nunca te dije eso.
Entonces entraron los dos investigadores militares.
La madre de Daniel retrocedió. Embarazoy maternidad